El gobierno nacional argentino restringió el ingreso a periodistas a la Casa Rosada (https://www.pagina12.com.ar/2026/04/23/la-casa-rosada-cerrada-a-los-periodistas-el-gobierno-impidio-el-acceso-de-los-acreditados/). Pero comenzó a enviar a cada ciudadano una gacetilla con el correo oficial del gobierno.
Y agrega, “Importante: Este canal permite recibir información directa del Estado, sin intermediarios. No se solicitan datos personales ni información sensible por este medio”. Está emitido por la Jefatura de Gabinete de Ministros. Y surge, en momentos donde esa jefatura, está siendo investigadas por diversos ilícitos. Básicamente, no puede explicar de dónde obtuvo el dinero para comprar propiedades, realizar viajes, tener ahorros en cajas fuertes. Es evidente, que el gobierno no quiere ser investigado por el periodismo y mediante este acto de autoritarismo, al impedir el ingreso de periodistas para que informen, pretende construir un relato propio.
El periodismo no sumiso ni servil, (lo que ellos llaman “intermediarios”), expone día a día, los actos de corrupción que envuelven a los diferentes funcionarios y que no dejan de aparecer, porque la matriz de este gobierno es vivir al margen de la ley, a lo Al Capone, y se consideran impunes.
Mientras la confianza de la ciudadanía, es cada vez menor y ya no pueden sostener el relato de la baja de inflación o la guerra a la casta como norte de su gestión. Mentiras, estafas, casta, coimas, retornos, narcotráfico, deuda, índices engañosos y explicaciones sin sustento, son la materia permanente que abona la realidad paralela en la que vive esta administración y pretende arrastras al resto de la ciudadanía.
Por eso, los “intermediarios“, le molestan al gobierno, porque contrastan esa realidad paralela con echos cotidianos, evidencias objetivas y una situación social y económica de destrucción permanente.
